Es recomendable comenzar por limar la superficie de las uñas. Para ello es necesario usar la cara más abrasiva de una lima. El objetivo es eliminar esa primera capa de brillo de la manicura, que ha ayudado a que nuestras uñas permanezcan intactas todo este tiempo.
Tras este paso, las uñas habrán quedado con un aspecto rayado y mate, ya que habremos eliminado esa última capa de top coat.
Pero el esmalte semipermanente seguirá estando ahí.
Paso 2
La manera adecuada de retirar ese gel es conseguir que el Bye Gel penetre en las uñas hasta que se ablanden. Para ello, puesto que ya hemos retirado con la lima la capa protectora de la manicura, podemos recurrir a varias opciones:
–humedece un algodón con Bye Gel y deja reposando en cada una de tus uñas durante 15 minutos cubriéndolas con papel aluminio.
En caso de que queden restos de esmalte adheridos a la uña, lo más conveniente será ablandarlos de nuevo con Bye Gel, ya que si intentamos retirarlos manualmente, podemos dañar la superficie de la uña.